TERAPIA DE LENGUAJE

El lenguaje es pensamiento, es el procesamiento de la información recibida a través de nuestros sentidos, que, al ser procesada, nos permite la interlocución con el otro para informar o comunicar a través del lenguaje (de señas, hablado o simbólico), nuestras emociones, sentimientos, necesidades y/o deseos. Estos son elementos muy importantes que permiten la adquisición del aprendizaje.

El lenguaje y la comunicación son procesos muy complejos, involucran control motor grueso y fino, control motor y oral e implican organización propioceptiva/vestibular, propioceptiva/kinestésica, propioceptiva/táctil y vestibular/visual. Para alcanzar un alto desempeño se requieren de la integridad del sistema sensorial auditivo, visual y táctil. Así como un coeficiente intelectual que permita el procesamiento de la información recibida para procesarla y que dé origen a un banco de información útil.

La terapia de Lenguaje es el conjunto de estrategias o técnicas de caracteres correctivos dirigidos a lograr una serie de objetivos específicos, referentes al lenguaje y comunicación que no se han implantado dentro de un proceso evolutivo normal. El terapeuta elabora estrategias, las cuales nos ayudan a formar un adecuado plan de intervención para resolver o minimizar el problema o trastornos del lenguaje y/o comunicación. La ayuda del terapeuta facilita la integración de los componentes lingüísticos conocidos como la fonética, sintaxis, semántica y pragmática.

El terapeuta de lenguaje en el manejo del paciente neurológico pediátrico (a) y adulto (a) con daño neurológico bajo el Concepto Bobath, se enfoca en la importancia del control postural global; básicamente el control de cabeza, cuello, tronco y su relación con el desarrollo de la coordinación respiratoria, deglución, y habla; así como el desarrollo visual y de los miembros superiores, en las actividades de carga, alcance y manipulación, para la independencia en la auto-alimentación y comunicación.

La evaluación/tratamiento se basa en la observación e identificación de patrones atípicos de posturas y movimientos corporales y orales, en las variaciones de los tonos musculares faríngeos y respiratorios; así como las alteraciones sensorio/motoras y de comportamientos conductuales inadecuados que pueden tener un impacto importante en las funciones de alimentación, deglución, comunicación y habla durante su vida.

El objetivo del tratamiento es regular el tono postural, facilitar patrones globales de posturas y movimiento que incidan en un buen posicionamiento corporal como base para desarrollar y controlar los componentes orales y respiratorios durante la alimentación, deglución y habla. Utilizando y diseñando herramientas o utensilios específicos para cada paciente que faciliten e incrementen el control y participación en su vida cotidiana.